La tenista nacida en Nueva York tenía una dura prueba por delante, ya que se enfrentaba a la potente Jelena Ostapenko, quien hace poco encadenó cuatro derrotas consecutivas. Lo cierto es que ninguna de las dos estaba para montar fiestas, pero igualmente cuentan con argumentos suficientes para volver a esa versión óptima.
Badosa llegó a dominar en el set inaugural por 1-4, lo que no fue suficiente porque su rival reaccionó minutos después. Sin embargo, la catalana llegó a servir con 3-5 en el marcador, una situación favorable que se evaporó casi de inmediato. Al final, el tie-break decidió el punto, que cayó del lado de la letona a pesar de la igualdad (7-6/7-5).

En la siguiente manga, Paula empezó con mal pie y luego reaccionó. Y tanto que lo hizo, pues volvió a tener otro 3-5 a favor (ahora con el resto) antes de que Ostapenko remontara tras salvar dos bolas de break (7-5). Lo que pudo ser y no fue, ya que esa falta de acierto en momentos decisivos acabó lastrando a la número 59 del mundo.

Bucsa, por su parte, afrontaba un examen aparentemente más asequible ante una jugadora de 16 años que no está ni en el top 500 de la clasificación WTA. La anfitriona, en cambio, necesitó en torno a una hora y media para vencer a la cántabra, incapaz de evitar los parciales de 6-4 y 7-5 pese a dominar por 0-2 en el segundo acto.
