El madrileño había firmado una vuelta espectacular para, al menos de forma provisional, ganar el pulso ante Bezzecchi y el resto de pilotos durante la sesión clasificatoria. ¿Y esta mención especial al italiano? Porque el viernes había batido todos los registros tras volver de lesión con un espectacular 1:56:280, récord que apenas le ha durado unas horas. El duelo estaba servido, pero en esta fiesta, desde luego, había muchísimos más invitados de lujo.
El peor parado en la salida fue Raúl Fernández, que experimentó un abrupto descenso de cuatro posiciones que suponía una auténtica losa en sus aspiraciones dado el poco margen para reaccionar. Si algo debía evitar el campeón del penúltimo Mundial era precisamente eso, pues tenía bastante que perder en esos minutos tan decisivos. Pero el '89', firme y seguro, evitó cualquier situación adversa y se mantuvo en la cabeza hasta el final.
Lecuona tenía opciones más que reales de puntuar y tuvo que abandonar tras abrazar el asfalto a raíz de un contacto con Morbidelli. Duro palo para el valenciano, que tendrá una nueva oportunidad el domingo, y malas nuevas también para el citado Raúl, que se fue al suelo en una curva antes de alcanzarse el ecuador de la prueba.
Sin la chispa ni el ritmo de otras ocasiones, Marc Márquez pasó de la cuarta a la novena plaza, de lo que Pedro Acosta (sexto) y Joan Mir (séptimo) se beneficiaron. A años luz de todos ellos estaba la Aprilia del actual líder del campeonato, quien volvió a tener como escolta al incansable Ai Ogura, ambos acompañados en el podio por un Marco Bezzecchi de fue de menos a más. A las puertas del mismo se quedó un gran Álex Márquez, también en una línea ascendente; Fabio Di Giannantonio, quinto.
