Como el campo de "soccer" es más grande que el de fútbol americano, varios de los 11 estadios seleccionados en Estados Unidos han tenido que desmontar parte de sus gradas: en las primeras filas o en las esquinas.
En el Lincoln Financial Field (69.000 localidades) de Filadelfia, esto ha costado "varios millones de dólares" para demoler las gradas de hormigón y sustituirlas por estructuras metálicas, explica a la AFP Frank Gummieny, director de operaciones de los Eagles, la franquicia local de la NFL.
"Se instalaron el año pasado, para el Mundial de Clubes. Ahora, solo se necesita aproximadamente una semana para moverlas hacia dentro o fuera", señala.
En el SoFi Stadium de Los Angeles (70.000 localidades), se han retirado 100 asientos en cada esquina para adaptar el terreno de juego a la normativa.
El organismo mundial quería inicialmente campos de 80 metros de ancho, pero ninguno de los estadios podía alcanzar esa medida, según Otto Benedict, vicepresidente de operaciones de la empresa que gestiona el estadio, inaugurado en 2020. Según medios locales, el campo del SoFi mide 105 m por 68 m, como todos los estadios en Estados Unidos para el Mundial.
"Creo que han tenido una excelente colaboración con nosotros y los estadios de la NFL para ver hasta dónde se podía llegar", añade Otto Benedict.
Estadios climatizados
El SoFi Stadium ha quitado dos filas adicionales de asientos en dos de las esquinas para crear más espacio. "Querían al menos tres metros, y hemos conseguido llegar a cinco metros... Los que se sienten en una esquina tendrán un sitio increíble", muy cerca del campo, destaca el responsable.
Otro reto ha sido sustituir los céspedes sintéticos por céspedes naturales o híbridos resistentes al calor y la humedad, o por el contrario, al frescor de los estadios climatizados.
En Houston, en el NRG Stadium –rebautizado como "Estadio de Houston" para el Mundial–, se han reactivado los sistemas de riego subterráneo instalados durante la construcción. El comité organizador ha traído desde los Países Bajos un acondicionador mineral de alto rendimiento para favorecer el crecimiento del césped.
Además, al ser un estadio climatizado, el techo permanecerá cerrado para proteger a los aficionados y a los jugadores de la ola de calor (unos 40°C) prevista para el verano.
"Es un césped de clima frío que llega desde Denver", en Colorado, precisa a la AFP Hussain Naqi, director general de NRG Park, el complejo donde se encuentra el estadio que acogerá cinco partidos.
En el AT&T Stadium de Arlington, cerca de Dallas, también climatizado y el más grande de la competición (94.000 localidades), una luz violeta estimula el crecimiento del césped recién instalado. Son 18 largos brazos metálicos con bombillas, conectados a la estructura superior del estadio.
Wembley como modelo
El director general del estadio, Tod Martin, ha visitado los estadios de Wembley y Tottenham, en Londres, que cuentan con sistemas similares. Este sistema "proporciona toda la luz necesaria para que el césped crezca y se desarrolle de forma óptima", explica a la AFP el Sr. Martin. El Estadio de Dallas acogerá nueve partidos, incluida una semifinal el 14 de julio.
En Miami, el proceso ha sido más sencillo. El Hard Rock Stadium (65.000 plazas) ya cuenta con césped híbrido y el campo de los Dolphins es lo suficientemente grande para el fútbol. El estadio será sede de siete encuentros, incluido el partido por el tercer puesto.
Los estadios también han tenido que retirar toda la señalización con los nombres de los patrocinadores tradicionales, que serán reemplazados por los de la Fifa durante el Mundial, e incluso el nombre del estadio en algunos casos, hasta en los bares y restaurantes.
"Es una tarea realmente monumental. Donde mires, de repente te encuentras con un nuevo nombre o con algo que hay que tapar", explica Otto Benedict, del SoFi Stadium de LA.
En Houston, las operaciones para cubrir el enorme logotipo "NRG" situado en el borde del techo han costado... un millón de dólares, según la prensa local. Solo Atlanta ha podido conservar el nombre de "Mercedes Benz Stadium". Los responsables consideraron que quitar o tapar el enorme logotipo del fabricante alemán dañaría el techo retráctil del estadio.
