-Se formó en el Atlético de Madrid y estuvo en ese equipo que ganó la primera Europa League, derrotando al Fulham en la final y compartiendo vestuario con gente como Forlán o Agüero. ¿Cómo recuerda aquellos días?
Imagínate, como canterano, poder vivir esos momentos tan maravillosos en el primer equipo y ganando títulos, que encima en esos momentos el club lo necesitaba para su crecimiento en el futuro. Fueron momentos que los vas a tener para toda la vida en tu mente.
También jugó de titular en varias rondas previas de la segunda Europa League del club, la de Falcao ganando al Athletic de Bielsa en Bucarest, aunque acabó el año en el Rayo. También siente que aquel título es un poquito suyo, ¿no?
Es una sensación rara. Obviamente, pues para un canterano como yo, que todavía pertenecía al club y que en ese momento llevaba 10 o 11 años en la entidad, pues fue una gran alegría. Aunque me fui cedido en enero al Rayo Vallecano, jugué, como dices, la previa justamente de Europa League ese año en pretemporada, que es cuando se solían jugar, y me dejó una sensación rara. Pero, lo más importante es que esa Europa League se consiguió y eso es lo más importante para el Atlético de Madrid.

Y aquel año, precisamente, pues compartió vestuario con dos iconos que muchos años después siguen al pie del cañón, que son Courtois y el propio Cholo Simeone. ¿Qué opinión tienes de ellos?
Yo creo que he tenido la suerte de poder haber trabajado con compañeros de portería como De Gea y como Courtois, en el Atlético de Madrid, y después también otros como Asenjo y Roberto Jiménez. He tenido la suerte de aprender de todos ellos. Yo era más joven que Asenjo y Roberto, y luego De Gea es de mi generación y nos hemos criado juntos, y luego jugué con Courtois, que llegó cedido del Chelsea al Atlético de Madrid, y es un poco más joven. He tenido la suerte de jugar con ellos, y han demostrado un gran nivel durante toda su carrera.
Respecto al Cholo, pues lo tuve poquito tiempo, porque fue en dos etapas, una fueron los tres meses antes de irme al Rayo y luego, otros tres o cuatro meses hasta que me volví a ir, en este caso a Inglaterra. Entonces, en los seis, siete meses en total que pude coincidir con él, pues ya desde el primer día se vio lo que iba a aportar al club en ese momento de necesidad.
Yo creo que fue un cambio radical de un día a otro y a la vista está que 14 años después, o 15, vemos al Cholo Simeone con la misma energía o más, con todo lo que ha conseguido y los títulos difíciles que ha podido ganar enfrentándose contra Madrid y Barça, que todos perfectamente sabemos que siempre están un escalón por encima. Ha conseguido un Atlético de Madrid competitivo, que nunca se rinde, como ya habéis visto en este caso el fin de semana, en el derbi, que acabó victoria y no me cabe duda que el mayor porcentaje de todo esto es gracias a la energía que mete en el Atlético de Madrid el Cholo Simeone.
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¿Cómo ve al Atlético de Madrid esta temporada?
Veo, obviamente, un club mucho más exigente por el perfil de jugadores que han ido llegando, por las cifras que se han ido gastando en los jugadores. Entonces, yo creo que están en un momento de encontrarse como equipo campeón, que obviamente eso no se da de la noche a la mañana. Al final, conseguir un equipo campeón requiere tiempo, requiere jugadores, buena química entre ellos y muchas otras cosas. Hay mucho trabajo detrás. Ya lo habéis visto en el PSG. Se han gastado mucho dinero durante muchos años y hasta que lo han podido conseguir les ha costado trabajo y la llegada de Luis Enrique ha favorecido.
Pues yo creo que en el Atlético de Madrid es más de lo mismo y que cada vez están más cerca de poder conseguir este tipo de cosas: llegar a más finales de Champions, ganarlas, competir al Madrid y al Barça, aunque el Atlético ya les ha ganado enfrentamientos directos varias veces. Entonces, yo creo que cada vez están más cerca, pese a la dificultad de enfrentarse contra este tipo de equipos.
Los días de aprendizaje en Vallecas
Hemos mencionado brevemente ese paso por el Rayo, ¿cómo recuerda aquellos días por Vallecas? ¿cómo ve al equipo, que ha evolucionado un montón hasta estar en Europa, y también cómo ve la situación institucional que tiene ahora?
El Rayo creo que siempre ha sido muy parecido desde la época de Ruiz Mateos hasta ahora. Han vivido cosas positivas y demasiadas cosas muy negativas dentro del fútbol profesional, como la situación que tienen ahora. Yo fui muy feliz allí y estoy muy agradecido por la oportunidad que me dio el Rayo Vallecano de jugar siendo joven, salido del Atlético de Madrid, en Primera División, con lo cual siempre tendré buenas palabras para el Rayo Vallecano.
Es una lástima las situaciones que están viviendo. Para mí, en la liga española, que es un referente, y en el fútbol profesional, hay ciertas cosas que no son normales, pero también yo creo que la gente que está dentro es la que se tiene que preocupar, porque desde fuera puede parecer una cosa y dentro realmente es otra. Entonces, las personas que están dentro, tanto los jugadores, como los empleados, son las que se tienen que encargar de luchar por conseguir un Rayo Vallecano decente y no tener estos problemas, como el cierre de estadio y tener que jugar en Butarque y demás.
Aun así, pues yo creo que tiene mucho mérito el rendimiento de todos esos años de los jugadores, mostrando nivel al llegar a la semifinal contra nosotros, cuando estaba en el Betis, en Copa del Rey, el año pasado llegaron a una final de Europa... Yo creo que eso tiene un mérito incalculable con la situación que están viviendo, y creo que esos jugadores merecen ser recordados toda la vida.
El Betis y aquella inolvidable Copa
Hablando de esa etapa con el Betis, ¿cómo fue ganar una Copa del Rey para esa Sevilla verdiblanca?
Se me pone la piel de gallina ahora mismo pensándolo. Para mí fue el mejor regalo que me pudo pasar en toda mi carrera futbolística, porque yo acababa mi contrato y estuve cuatro temporadas allí en las que fui muy feliz. Hubo obviamente momentos más complicados y momentos muy buenos, pero para mí ganar esa final fue el mejor regalo que me pudo dar el fútbol y el Betis. Encima fue en Sevilla, en la Cartuja, con nuestra afición y de la manera que se ganó, con penalti, Joaquín por medio, Miranda también, ambos canteranos. Yo creo que eso parecía el destino para todos nosotros. Y bueno, pues recordar ese momento es increíble.
Ahora, estamos viendo un Betis que no para de crecer, que está en Champions y eso es también gracias al trabajo de la directiva, que ha realizado un trabajo espectacular en estos últimos cinco o seis años.
Muy optimista, entonces, con el Betis de cara a este año, que ya ganó al Madrid, ganó en Champions…
Ha sido un buen comienzo, pero las temporadas son largas, tienen muchos partidos, la Champions va a desgastar, porque, obviamente, va a haber rivales muy duros. Tienen que ir a Dortmund, tienen que jugar contra el Bayern de Múnich, contra el Arsenal, tienen partidos bastante complicados y eso va a crear un desgaste, pero yo creo que han hecho una plantilla competitiva para poder disputar las tres competiciones, porque la Copa tampoco hay que olvidarla. Y luego, pues lo que siempre dice Manuel, que al final lo más importante es la Liga, porque ya tienen prácticamente la exigencia de cada año llegar a entrar a Europa como mínimo.
¿Qué ha significado y significa para el Betis la figura de Manuel Pellegrini?
Estabilidad. Estabilidad y resultados. No hay nada más que hablar. Yo creo que lo que ha conseguido Manuel, pocos entrenadores lo han hecho en la historia del Betis. Era un momento económico en el que el Betis no estaba bien, pero gracias a esa estabilidad de estar en Europa, ha podido mantener muchos jugadores, ha podido crear una plantilla competitiva, ha podido entrar en Champions, ha podido tener una afición que siempre ha estado mucho más involucrada, que yo creo que es uno de los pilares del equipo y del club. Entonces, yo creo que el Betis va en el camino perfecto para hacer más cosas importantes y eso es gracias al trabajo que está haciendo Manuel Pellegrini.
¿Cómo era compartir vestuario con Joaquín?
Es lo que veis todos. Al final era un tipo gracioso, pero no olvidemos al Joaquín futbolista. Joaquín con 40 años todavía tenía la capacidad de sentar a los compañeros en el suelo. Tenía muchas cosas y era supercompetitivo, le fastidiaba perder los partidos reducidos, le fastidiaba no jugar cada domingo. Él aceptaba, obviamente, en algunos momentos el rol, pero era un tipo con 40 años que tenía la misma ambición que cuando tenía 25. Pero Joaquín era un tipo necesario en el club y de los pocos jugadores que tienen la capacidad de decidir en el Betis qué hacer, elegir lo que quieren y siempre generar muchas cosas. Y yo creo que se lo ha merecido. Sigue vinculado al club, en otro ámbito y seguro que le va a ir también bien, porque conoce mucho y quiere al club.
Ese carisma y esa aura de tipo divertido, no sé si a lo mejor ha eclipsado un poco la faceta de persona disciplinada, trabajadora, que no olvidemos que logró alargar su carrera hasta pasados los 40.
Yo creo que también ha sido por la generación que ha tocado. En su generación, cuando él era joven, en la época de los Mundiales, cuando Mourinho le llama para ir al Chelsea... Si te das cuenta, no había los mismos medios que ahora, ni redes sociales, las televisiones eran diferentes, las imágenes… Entonces, yo creo que parte por eso, pero yo creo que todo el mundo se acuerda de Joaquín como futbolista y nadie podría hablar mal de cómo es, ni olvidarse de cómo era en el campo. Obviamente, no ha estado en clubes tampoco que han podido conseguir Champions y demás. Obviamente, ha tenido una gran carrera, en un Valencia, Betis, la Fiore, el Málaga de Champions con Pellegrini, y demás, pero sin tanta exposición mediática. Pero, vamos, yo jamás me olvidaré de lo que era Joaquín en la banda.
Un hito histórico e inolvidable en Inglaterra
En Inglaterra estuvo usted en lo que es, junto al título de la Premier del Leicester, una de las grandes bombas del fútbol inglés en este siglo, que fue el título de Copa del Wigan en 2013. ¿Cómo recuerda aquel equipo?
Gracias a Roberto Martínez, el entrenador, que fue el que me dio la oportunidad de ir a la Premier League. La primera etapa fue en Wigan. Lástima que descendimos, pero ese año hicimos historia. Yo creo que va a ser, historia para toda la vida, ya que, posiblemente, el Wigan no pueda ganar otra vez la FA Cup. No sé, al final el fútbol nunca se sabe, pero somos conscientes de que no es fácil, ganar otro título con el Wigan. Y lo hicimos contra un gran Manchester City, con Kun Agüero, Tévez, y nosotros éramos un equipo humilde. Aquel Wigan capaz de ganar una FA Cup va a quedar para toda la historia. Imagínate. Yo creo que eso va a ser un recuerdo tanto para los aficionados del Wigan como para todos nosotros, los jugadores y el staff, para toda la vida.

El funcionar bien en un torneo y tres días después sufrir en otro es algo que se ha visto en ocasiones, ¿qué es lo que cambia cuando enfoca un torneo u otro? ¿O qué feeling tienen los jugadores cuando pasan en tres días de jugar una competición a jugar otra?
Nos pasó que vas viendo un poco la clasificación, se nos fue complicando, estábamos en la zona baja de la tabla clasificatoria y en Copa estábamos jugando y pasando ronda bien. Y la verdad es que tuvimos enfrentamientos muy buenos. Ganar en cuartos al Everton en su casa, 0-3. Luego nos tocó el Millwall, que era de Segunda, en semifinales. Bueno, también se tenía que dar esa suerte un poco también por el tipo de rivales que te puede tocar, porque al final siendo el Wigan, pues no es igual enfrentarte contra el Millwall en semifinales que contra el Manchester United, que era el rival de la otra semifinal. Entonces, parecía como que estaba destinado también.
Me acuerdo yo que fue una sensación rara, porque nosotros jugábamos la final un fin de semana y el miércoles tenías que jugar contra el Arsenal en Emirates Stadium para no descender, y teníamos que ganar. Y justo el Arsenal en ese momento se estaba jugando la clasificación para Champions y, obviamente, pues había una dificultad máxima. No se consiguió esa victoria en liga y ahí fue cuando descendimos. Y pasar de lo más alto ganando la FA Cup al Manchester City a descender tres días después fue raro. Pero, luego con el tiempo, pues recuerdas esos momentos y es una lástima, y siempre eso lo recordaré, me quedó la espina clavada de haber descendido, pero a la vez hacer historia y ganando una FA Cup será recordado por mucha gente
Ha mencionado el Everton, donde recaló después, siendo además titular. ¿Cómo recuerda esos días en el lado azul de Liverpool?
La verdad es que fue muy feliz. También fue gracias a Roberto, porque Roberto Martínez nada más firmar por el Everton me llamó, porque a mí me quedaba un año de contrato en el Atlético de Madrid y el Everton me compró gracias a Roberto, que fue quien me pidió y me llevó. Obviamente, los primeros años no fueron fáciles, tenía que competir contra Tim Howard, que era un gran portero, una leyenda en el club y estuvo a un gran nivel, sobre todo los primeros años, y me tocó trabajar y aguantar mucho hasta que me gané mi momento, lo intenté aprovechar y luego sí es verdad que al tercer año ya despidieron a Roberto, llegó Ronald Koeman y también me tocó remar un poquito hasta que ya llegó mi último año de contrato, que fue el quinto, en que me ofrecieron renovar, pero yo decidí que no, porque bueno, ya necesitaba un cambio, y fue cuando llegué al Betis.

¿Qué sintió cuando llegó Koeman y le sentó?
Sí es verdad que Ronald Koeman tenía una cosa muy buena, que era un tipo que te subía a la oficina y te decía las cosas claras. No te venía regateando nada. Entonces, me acuerdo que llegó Koeman a la segunda semana y me dijo: "Vas a ser el número dos, voy a apostar por Stekelenburg", gran portero holandés, que fue al que metió Iniesta el gol en el mundial de 2010. Y yo le dije lo que en ese momento pensaba. Acepté el rol, trabajé y acabé jugando bastantes partidos esa temporada, hasta que ya el último año mío de contrato, pues, antes de acabar la temporada me dijo que iban a firmar un número uno, y, entonces, tuvimos una conversación para intentar salir ya en verano. Fue cuando firmaron a Jordan Pickford, portero internacional inglés que venía del Sunderland siendo joven y que ha mostrado un grandísimo nivel tanto en el Everton como con Inglaterra. Y ese ya fue mi último año en el Everton, despidieron en diciembre a Koeman y ya aguanté todo ese año, que ya fue cuando acabé allí.
El último paso por el fútbol inglés, al menos hasta la fecha, fue en Leeds. ¿Qué recuerda de aquel equipo de los Lilywhites? Y qué supuso para usted el rol de ser uno de los más experimentados en aquel equipo.
Cuando llegué ya sabía lo que me iba a encontrar. Sí es verdad que había muchos españoles, Marc Roca, Junior Firpo, Diego Llorente, Rodrigo Moreno, y eso iba a ayudar mucho, aunque yo ya conocía Inglaterra y la adaptación para mí en Inglaterra nunca ha sido un problema, pero sabía que había gente joven. También Víctor Orta, en este caso, que era el director deportivo, y Marcos Abad, el entrenador de porteros, en todo momento me dejaron cuál era mi rol bien claro. Illan Meslier, portero francés que está ahora en el Arsenal de tercer portero, estaba mostrando un gran nivel, siendo joven y demás. Y a base de trabajo y de morder y remangarse, pues acabé jugando en la temporada, en un momento complicado, porque tocó pelear por no descender y al final no se consiguió porque se nos fue complicando mucho la temporada en los últimos 10 partidos.

Roberto Martínez, una figura clave
Ha mencionado a Roberto Martínez, ¿qué significa para usted su figura?
Pues, mira, como la mitad de mi carrera y sobre todo darme la oportunidad de poder haber jugado en Premier League. Y nos hemos estado siguiendo, ahora justo me he venido a Portugal, llevo tres temporadas y justo ha sido seleccionador, pero no me cabe la duda de que es un entrenador top que va a terminar en un gran club, seguro. Aunque ahora en los últimos años ha preferido estar en selección, va a terminar en un gran club consiguiendo cosas importantes, aunque en Portugal ha conseguido un título contra España, y ya es muy reconocido, además, pero no me cabe duda de que va a ser un entrenador triunfador con clubes, seguro.
Entonces, ¿ya veía que podía llegar a grandes equipos o grandes selecciones?
Cuando estaba en el Wigan y dio el paso al Everton ya era muy reconocido. Obviamente, no te puedo hablar de Roberto Martínez como entrenador ahora, porque no he estado dentro del vestuario con él, pero yo estoy seguro de que, con tantos años de experiencia y habiendo estado en los vestuarios en que ha estado, como los de la selección belga y la portuguesa, ha podido aprender muchísimo. Estoy seguro. Y aparte que Roberto tiene algo especial, tiene un aura ganadora, es un tipo superinteligente que tiene controlado prácticamente todo y le va a ir bien segurísimo en el mundo del fútbol. Estoy 100 % seguro, vamos.

Comentaba que han seguido más o menos en contacto, ¿no?
Sí, de hecho, cuando ha estado aquí con la selección de portuguesa le he ido a visitar unas cuantas veces.
Y supongo que recuerdan a menudo esos días en Inglaterra juntos con mucho cariño.
Sí, además, él siempre recuerda algo de los momentos de la FA Cup, porque sabemos perfectamente que eso no es nada fácil y que va a ser parte de nuestras vidas.
Su actual etapa en el Estoril
Ahora, pasando ya a Portugal, ¿cómo valora este inicio de temporada complicado para el Estoril?
Cuando Ignacio, el presidente, que es español, me propuso venir aquí, yo obviamente sabía un poco lo que me iba a encontrar, pero también la ambición que ellos me mostraron fue uno de los motivos para venir aquí a la liga portuguesa. Entonces, sí es verdad que ahora estamos pasando por un momento complicado y que la derrota del otro día nos hizo un poco de daño, pero ahora tenemos, por suerte, un parón largo de tres semanas, que seguro que nos va a ayudar para refrescar un poco las mentes y trabajar lo que queremos para la siguiente fase de la liga.

¿Cómo valora hasta el momento el nivel de la liga portuguesa que a menudo no se sitúa entre las más potentes?
Por suerte, he estado en diferentes ligas. He estado en la segunda división de Arabia Saudí, he estado en Inglaterra, me ha tocado descender, he ganado títulos... Entonces, sé las dos caras del fútbol. ¿Qué quiero decir con esto? Que al final el fútbol en todos los lados es muy difícil, y a lo mejor la liga portuguesa obviamente no está en la posición del ranking de la liga española o la Premier League, pero luego cuando vienes aquí a competir ves la dificultad que hay.
Lo vivo con compañeros que han venido ahora de la liga de Croacia y se sorprenden del nivel. Lo que pasa es que desde fuera a lo mejor no tiene ese marketing o esa fuerza en el ranking que se merece, pero luego, realmente, son ligas muy competitivas. Sí es verdad que aquí hay una diferencia entre unos equipos y otros.
Al final, la diferencia entre Sporting, Benfica y Oporto con el resto es bastante lejana. El Braga está un poquito más cerca de ellos tres y aun así hay bastante diferencia, pero de ahí para abajo hay muchísima diferencia con los grandes. Entonces, el resto, pues competimos entre nosotros, prácticamente, por intentar no descender y los proyectos con más ambición, pues intentan estar entre esa quinta, sexta, cuarta plaza, pero la cuarta plaza ya es complicada porque esa suele ser más para el Braga.
Nosotros estamos en construcción. Estuvimos con un entrenador estas dos últimas temporadas que fueron bastante bien. La primera temporada quedamos octavos, la temporada pasada 10º. Este año no hemos comenzado bien, pero las otras tampoco es que empezáramos de la mejor manera. Y, como digo, estamos en construcción, gente nueva, entrenador nuevo y tenemos la misma ambición de poder sacar adelante la situación en la que estamos viviendo.
Ha comentado ahora el cambio de entrenador. Salió Ian Cathro y llegó Vasco Matos, ¿qué ha cambiado?
Sí, cada entrenador es de una manera y las dos son bastante correctas. Ian Cathro da mucha libertad ofensiva y también tenía sus cosas buenas y malas. Había muchos partidos muy locos de 4-3, que ganabas, se metían muchos goles, pero también recibías muchos. Es un entrenador muy ofensivo que da mucha libertad de movimientos a la gente de arriba y por eso siempre metíamos muchos goles, pero a la vez también recibíamos muchos. Y Vasco Matos es un entrenador totalmente diferente, el posicionamiento del equipo mucho más analítico, es un entrenador mucho más agresivo, que quiere un equipo que esté más junto, que reciba muy pocos goles. El primer mensaje era recibir menos goles. Entonces, estamos intentando captar la idea que yo creo que va en buen camino y no me cabe la menor duda que esto lo vamos a sacar y el club va a volver a la normalidad.

¿Qué es lo que sigue motivando a un jugador ya veterano después de tantos años de éxitos para probar otra aventura en Portugal?
Principalmente yo hablo por mí, pero es que a mí me gusta el fútbol y disfruto. Me sigo levantando cada mañana con ganas de entrenar. Disfruto muchísimo los momentos previos antes de los partidos para jugar, disfruto mucho las victorias, me siguen doliendo las derrotas, los fallos. Quiero seguir mejorando como portero porque tengo muchas cosas que mejorar. Entonces, eso es lo que me sigue manteniendo vivo mentalmente. Y luego, obviamente, pues el fútbol hoy en día es muy exigente y físicamente te tienes que cuidar. Aparte, yo ya tengo 36 años. Mis compañeros de posición, con los que compito, tienen 22. Entonces, tú tienes que estar de la mejor manera física para que no te quiten el puesto.
Si tuviera que destacar algo, ¿qué es lo que más le ha sorprendido del Estoril y del fútbol portugués?
Bueno, yo creo que hay muy buenos jugadores dentro de la liga portuguesa, y muchos equipos competitivos, aunque no sean de gran nombre, porque yo te digo, por ejemplo, Casa Pia y mucha gente no sabe ni qué es, incluso ni el Estoril. Entonces para mí hay muchos equipos competitivos, difíciles, y muy buenos jugadores, que por eso también la liga portuguesa se basa en traer muchos jugadores jóvenes para luego venderlos.
Tienen a siete españoles en el Estoril y cada vez hay más equipos portugueses que apuestan por jugadores españoles, sobre todo jóvenes, como dice. ¿Cómo se ve esa tendencia también allí?
Yo creo que el jugador español está muy valorado fuera, y en España creo que tiene que hacer un poco más de lo normal para ganarse el respeto. Pero el jugador español tiene nivel y está muy valorado. En el caso de la liga portuguesa, la cercanía creo que tiene que ver mucho. Y luego el tema de gente joven, pues es lo que te he dicho. Al final es una liga que se basa mucho en ventas, en jugadores jóvenes, darles oportunidades en Primera división para luego revenderlos. Y yo creo que esta liga es una liga de gran mercado.
Hay varios porteros españoles en Portugal como usted: Fran Vieites, Rebollo y Juan Soriano, ¿qué crees que buscan los clubes también con el portero español?
Lo que he dicho de jugadores se aplica a porteros. Yo creo que, por suerte los españoles nos criamos en una cultura futbolística muy buena, lo estamos viendo tanto con entrenadores, lo vimos una final de Champions con los dos entrenadores españoles en equipos extranjeros, como con jugadores, ya que había españoles en ambos equipos de esa misma final. Entonces, yo creo que tenemos muchas cosas buenas en España, y yo creo que tenemos un gran nivel y es gracias también a esa formación que tenemos desde pequeños.
¿Qué le parece el nivel de las porterías hasta ahora en la liga portuguesa?
Yo creo que prácticamente en todas las porterías de cada equipo hay un gran portero, en todas las ligas la posición nuestra de portero es de las más importantes de los equipos, porque al final, ofensivamente ya nos exigen que vayamos bien con los pies y generemos muchas situaciones desde atrás. Yo creo que hoy en día nuestra posición se valora mucho más que hace unos 10 años, que era otro tipo de generación, y otro tipo de fútbol.
España precisamente produce muchos porteros con una gran calidad con los pies, ¿cree que eso hace al portero español muy diferencial a nivel internacional y que viene de la formación que se da hoy día?
Sí, claro. Tenemos grandísimos entrenadores de porteros españoles por todo el mundo. En la selección española, están Unai Simón, David Raya, Joan García…, estuvo David De Gea, todo este perfil de porteros, con el tiempo, pues se han tenido que ir adaptando y les han hecho cada vez mejor en este aspecto. Por ejemplo, Unai Simón no es el mismo portero en su club el domingo que en la Federación cuando juega con la selección. El Athletic de toda la vida no ha sido un club que juegue tanto desde atrás y es un poquito más de disputa y de juego directo, pero tiene la capacidad de llegar el miércoles con la selección, jugar contra Inglaterra y tener la capacidad de buscar el tercer hombre. Entonces, bueno, eso también muestra un poco la capacidad y el gran nivel de los porteros que hay hoy en día.
¿Qué significa en Portugal poderse enfrentar a Oporto, Benfica y Sporting, que son campeones europeos?
Dentro de la dificultad, el jugar en esos estadios es un momento bonito, porque al final jugar en el estadio Da Luz, en el campo del Sporting, en Do Dragão... yo creo que son estadios míticos con grandes aficiones y la verdad es que son momentos muy bonitos, pero a la vez complicado, porque, por ejemplo, jugamos hace un par de semanas contra el Benfica y el Estoril lleva 75 años sin ganar al Benfica en su estadio. Así que imagínate la dificultad de la que estamos hablando. Cada enfrentamiento contra los grandes se encara con la ilusión de poder rascar esa victoria y siempre quieres seguir luchando hasta que llegue, porque, al final, hay una dificultad grande, pero todo puede pasar.
