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La aventura de Jordi Quintillà: de La Masía a Chipre pasando por Francia, EE.UU. y Suiza

Jordi Quintillà
Jordi QuintillàCarsten Harz / Getty Images Europe / Getty Images vía AFP

La carrera de Jordi Quintillà (32) es una de las más interesantes de los últimos años en el fútbol español. Salido de La Masía, pasó por Francia, Estados Unidos, Suiza y, ahora, Chipre. El jugador leridano ha charlado con el Country Manager de Flashscore España, Óliver Domínguez, sobre su carrera.

Usted ascendió al Barça B en una época en la que coincidió con los de Deulofeu, Rafinha Alcántara, Sergi Roberto, Balliu, Luis Alberto, incluso Alex Grimaldo. ¿Se imaginaba a todos ellos en la élite tantos años? 

Yo sí, porque ya en el Barça se veía que tenían algo distinto. Me acuerdo de ese año, que quedamos terceros en Segunda A, y saliéndose, haciendo partidos en que dominábamos mucho el rival. Evidentemente, no en los equipos en que muchos han estado, pero sí les veía teniendo carreras largas y profesionales durante mucho tiempo. 

¿Qué es lo que se enseña en La Masía en relación también al juego que el Barcelona practica en el primer equipo? Porque es un tema muy estudiado

Antes que nada, la competitividad, porque la gente que está allí tiene mucha hambre de llegar al primer equipo. Evidentemente, todos los que estamos allí queremos llegar al primer equipo y eso aumenta muchísimo la competitividad. El hecho de que el Barça tenga acceso a los mejores jugadores, también. Desde pequeños ya se inculca el sistema y el hecho de llegar al primer equipo, aunque cuando llegas a La Masía lo primero que te dicen es que tienes que prepararte para cuando salgas. 

Quintillà, en su etapa en el Barça, con Mandzukic
Quintillà, en su etapa en el Barça, con MandzukicJoerg Koech / Anadolu Agency / Anadolu vía AFP

Desde La Masía, mentalmente, los psicólogos ya te preparan para que sepas que probablemente no llegues, pero al mismo tiempo, en el campo, te preparan para que estés listo cuando llegas al primer equipo. Yo creo que hace mucho la competitividad, porque el hambre que se tiene allí es distinta, yo creo, a muchas academias de todo el mundo. 

Circula mucho esta frase también con otros grandes equipos, pero se dice que fuera del Barça hace mucho frío. Eso es algo que usted puede confirmar también, supongo. 

Sí, eso es sin duda así y muchos de los jugadores que salimos del Barça tenemos este problema, yo lo sufrí. ¿Por qué? Porque en el Barça se juega extremadamente con balón y eso es lo que al jugador le gusta. Cuando sales del Barça, cuando la calidad ya no es la que es en el Barça, tienes que empezar a correr, tienes que empezar a ser mucho más agresivo, tienes que empezar a hacer coberturas a tus compañeros, tienes que empezar a pensar mucho más en lo que no es el juego con balón. Eso te digo hace 10 años. Hoy en día, escuché una entrevista y dijeron que el Barça era el segundo equipo que corría más y hoy en día ha cambiado mucho y tienes que correr como el que más. 

Antes no era así. Antes el que tenía el balón dominaba el partido, lo vimos en la 2008/09 de Guardiola, ese equipo se basaba en el balón y eso es lo que yo mamé. Entonces, cuando estás muy acostumbrado a tener el balón durante tantos años en la cantera y luego sales y te tienes que adaptar a un fútbol que no has tocado nunca, eso es lo que cuesta más. Yo entiendo que en otras academias, evidentemente, se quiere jugar con el balón y se quiere jugar bonito y bien, pero no es tan extremo como lo que se hace en el Barça. El Barça es una filosofía que es muy de posesión de balón, de no perderla nunca, de tener los automatismos de las líneas muy juntas, de evolucionar juntos en el campo y eso en otros equipos no se tiene. Hoy ha cambiado mucho, pero cuando yo estaba en la cantera del Barça era así. 

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Córcega y los problemas de mafias

Del Barça pasó a un destino más bien poco habitual, que es el Ajaccio de Córcega. Es un club muy particular, con una atmósfera única también, muy arraigado a la isla. ¿Cómo son sus recuerdos de allí? 

Yo llegué allí y ya me dijeron que la gente de Córcega era distinta, que no se sentían franceses, que su estilo de juego era mucho de lucha. Incluso llegar al entrenador a utilizar palabras de violencia antes de empezar los partidos. La gente que es de allí quiere que sus equipos jueguen así. Ese fue el gran cambio para mí, el gran shock. Tener la sensación de tener que luchar en el campo para ganar o para que los fans estuvieran satisfechos con su equipo. No solo jugar bien con balón, que eso ya no contaba. Ahí hubo muchos problemas, y hay muchos problemas, por eso el club ya casi ha desaparecido. Había muchos problemas de mafias. No voy a entrar en detalles, pero ya os podéis imaginar qué tipo de presidencia había en ese entonces. 

Jugó también con un entrenador de la Ligue 1, Olivier Pantaloni, y con un jugador como Laurent Abergel, que ambos siguen su buena carrera en el Niza. ¿Qué recuerda de ellos? 

Pantaloni, un entrenador de Córcega, que era justamente lo que te he explicado antes. Una persona muy de correr, muy de luchar, muy de darlo todo en el campo. Incluso a veces llegando a faltar el respeto a otros entrenadores en la charla prepartido. Cosas que yo no había escuchado nunca. Esto, evidentemente, en Córcega lo puedes hacer porque la gente te sigue y le llegas a la gente. En cambio, cuando sales de allí, tienes que tener otro tipo de perfil, otro tipo de discurso, y evidentemente no cala ese tipo de discurso. Por esa parte, bien. Y tácticamente, muy bien, porque allí todo lo que es sin balón se trabajaba muy bien. Con balón no se trabajaba tanto porque no era tan importante. 

Abergel es un crack, llegó de lateral derecho cedido del Marsella aquella temporada y acabó jugando de '6'. Pantaloni lo cambió de posición de lateral a medio centro y ahí quedó. De hecho, a mí me sorprendió por lo bien que jugó y lo bien que se adaptó. Era un tipo que corría mucho,  que daba salidas a todo el mundo, que combatía con el balón muy bien y ya se le veía que iba a otro ritmo distinto al resto. Tenía mucha hambre de competir. Creo que es de mi edad, creo que llegó también con 18 años. Cuando ves a un chico de 18 años competir, luchar, meter la pierna y no cansarse, eso cuenta mucho. Tampoco me sorprende la carrera que ha hecho y que lleve tantos años allí donde está y jugando muchos partidos. Es leyenda ya. Y eso ya se le veía. Cuando vino cedido ya se vio que el tipo tenía cosas. 

El huracán en Puerto Rico

Pasó a una competición popular en los últimos años, pero que entonces no lo era tanto, que es la MLS en Kansas. ¿Qué recuerda de aquella competición? Seguramente, en cierta medida, estaba menos internacionalizada de lo que es ahora y hace una década de ello.

A mí me vinieron a buscar cuando Uri Rosell ganó la liga allí. La temporada siguiente me vinieron a mí porque yo estaba en el Barça B. Y dije, no, no es el momento, creo que quiero explorar Europa un poco. Pero cuando Uri ganó la liga, yo dije, cuidado. Y Uri dio el paso de la MLS al Sporting de Lisboa. Y dije, cuidado, porque los scouts de Europa también van a ver la liga americana.

Fui una semana a ver cómo iba todo, porque me dijeron, ven una semana, ven a ver un partido, conoce un poco a la gente, y me encantó. Creo que cualquiera que vaya allí una semana a ver las instalaciones, toda la inversión que tienen en los estadios y demás es una locura. Creo que es fácil enamorarte de cómo funciona allí la gente. Van muchos pasos avanzados a los europeos. Entonces me gustó mucho y dije, me tengo que quedar ahí. Y así fue. En Europa no tenía nada que me gustara, sobre todo en primeras ligas. 

La carrera de Quintillà en la última década
La carrera de Quintillà en la última décadaFlashscore

Justamente en la temporada con el Ajaccio casi bajamos a tercera. La liga fue un poco dura y yo jugué lo mío, pero no me salió nada de primeras divisiones o cosas que a mí me gustaran. Y ahí ya no me lo pensé. 

Fue bonito porque llegué y a los dos meses ganamos la copa y yo metí el último penalti. A los dos meses, ya era héroe. Y ya me veía allí muchísimos años. Entonces yo firmé un contrato de cuatro años, todos opcionales. Y allí está el tema de que ellos te pueden intercambiar entre clubes. Y llegó el año siguiente, querían a un jugador internacional y el cupo estaba lleno. Y a mí me tenían que cambiar porque me dijeron, mira, no estás jugando tanto, tienes un salario relativamente alto para lo que queremos nosotros, entonces te tienes que ir. Claro, eso para mí fue un shock, de los shocks más fuertes de mi vida porque ya me imaginaba allí toda mi vida. Y tuve que cambiar. 

Fue al Puerto Rico Football Club.

Correcto, allí fui porque mi representante me dijo "tú quieres volver a la MLS y ahora no hay ningún equipo que te haya cogido el contrato que tenías en Kansas City", porque tenían que coger ese contrato que yo tenía con Kansas City para ficharme. Entonces no hubo ningún equipo que lo aceptó y yo decidí irme a segunda división de Estados Unidos en el Puerto Rico, que pertenece a Estados Unidos, y era un equipo que competía en la segunda liga americana. Y lo jugué todo, jugamos bien. 

Lo que pasa que, evidentemente, son ligas privadas y son ligas separadas y creo que esa fue una decisión, la verdad, no muy buena en mi carrera. Aunque lo jugué todo y me sentí futbolista y disfruté. Pero no me dio para dar el salto a la MLS. 

¿Pero qué tal la cultura futbolística en Puerto Rico? Yo creo que se tienen muy pocas referencias de ello.

Sí, es americano total. Yo creo que quizás el 80% de jugadores eran americanos. Había tres puertorriqueños solo. No había muchos. Por eso, cultura del fútbol no hay. Hay mucho béisbol, pero cultura del fútbol allí no hay. Los boricuas que son buenos jugando al fútbol se van al college americano, para hacerte una idea. Entonces, teníamos a tres boricuas y todo lo demás eran americanos o extranjeros. Creo que teníamos a cuatro españoles. La temporada fue bien. 

Al final de la temporada tuvimos un huracán que arrasó la isla. Me ha pasado de todo. Nos tuvimos que ir a Orlando. El dueño era Carmelo Anthony y nos llevó a Orlando un mes hasta que termináramos la temporada y ahí ya nos cogemos las maletas y nos fuimos porque la isla estaba destrozada. 

La vida en Suiza

De allí sí que por lo menos pudo volver a Europa, al St. Gallen en Suiza. 

Sí, después de Puerto Rico me quedé seis meses sin equipo. Porque, evidentemente, allí, scouts pocos, videografía poca. Pero bueno, gracias a Dios encontré el St. Gallen, cuyo director deportivo había jugado en la MLS y había visto algún vídeo mío y me dio una oportunidad. Fue una apuesta suya. Y me salió increíble, la mejor etapa de mi vida. He estado ocho años y es la mejor etapa de mi vida. Un club espectacular, la liga me encanta. Muy bien. 

Persiguiendo a Traoré con el Saint Gallen en un duelo ante el Heidenheim
Persiguiendo a Traoré con el Saint Gallen en un duelo ante el HeidenheimTom Weller / DPA Picture-Alliance vía AFP

¿Qué nos puedes contar entonces de la Superliga Suiza? Desde aquí solo se conocen al Basilea, Young Boys... 

Sí, normal. Ahora el Lugano ya está jugando más seguido en Europa, pero el Basilea y el Young Boys son los equipos más conocidos y con más trayectoria. Es un mercado muy joven, es una liga que apuesta mucho por jugadores jóvenes porque tienen alrededor países que son las grandes ligas: Francia, Alemania e Italia sobre todo y hay muchos scouts que vienen a ver jugadores a Suiza. Hay muchos fichajes que se hacen todos los años de Suiza hacia Alemania, Italia y Francia. Eso, evidentemente, Suiza lo utiliza muy, muy bien y apuesta mucho por jóvenes. Ahí verás muy pocos jugadores veteranos. 

Es un país que, teniendo creo que unos nueve millones, trabaja muy bien el aspecto físico, prepara muy bien a los jóvenes desde ya muy temprana edad, muchísimo mejor que en España. En España se hace escuela por la mañana y entreno por la tarde, aquí no. En Suiza se hace entrenamiento por la mañana y por la tarde, te adaptan la escuela. Es un trabajo espectacular. Evidentemente, al tener nueve millones no tiene la repercusión que tiene España porque somos muchos más, pero en un futuro Suiza, cuidado, porque preparan muy bien a sus jugadores jóvenes y salen muy preparados. 

Con el Basilea
Con el BasileaChristian Kaspar-Bartke / GETTY IMAGES EUROPE / Getty Images via AFP

En medio de las etapas en St. Gallen tiene, precisamente, un paso por el Basilea, equipo conocido por toda Europa. ¿Qué nos puede contar de uno de los gallos del fútbol suizo? 

Un club espectacular. A mí me salieron muy bien mis primeros tres años en el St. Gallen. El tercer año fui primer capitán y ahí, en diciembre, yo me quedaba libre y el Basilea ya me vino y me dijo que me quería para el siguiente verano y firmé en febrero. Entonces, curiosamente, en marzo cambiaron la presidencia, cambiaron el director deportivo, cambiaron todo y me dijeron que no me querían. Antes de empezar la pretemporada me dijeron "no contamos contigo, hemos cambiado la filosofía". Querían a jugadores suizos veteranos, o internacionales jóvenes. Y yo no era joven en aquel entonces, ya tenía 27 años. Para mí un shock. Entonces yo le dije al presidente que me dejara empezar y demostrar que tenía algo. Y me dejó. 

Me quedé hasta invierno porque ahí en invierno ya me dijo que no iba a jugar, que podía bajarme el sueldo si quería seguir, pero que no jugaría. Acepté, y el St. Gallen me volvió a llamar y ya me fui.

Ocho temporadas allí, aunque ahora está en Chipre cedido, ¿qué hay de mito y qué hay de realidad sobre la calidad de vida en Suiza? 

Yo te diría que hay mucha de realidad. No te puedo decir que sea ningún mito, nada, porque se vive muy bien, está muy estructurado todo, la gente es muy respetuosa. Evidentemente, es una cultura mucho más fría que la española, pero ya por la meteorología es normal. Pero todo lo que se escucha o todo lo que se piensa de este país es realidad. Se vive muy bien, está todo muy bien organizado, no tienes problemas por nada, los trenes llegan a la hora, en fin, todo lo que se escucha es realidad. No te diría que hay ningún mito. 

Chipre, la última parada... de momento

Ahora está cedido en el Nea Salamis, ¿qué tal la adaptación, además en una zona complicada ahora mismo en Chipre, un equipo que es de Famagusta, pero juega en Larnaca? 

Aquí, que es una zona complicada no lo siente la gente. Sí que es verdad que hay mucho más eco fuera, pero por las noticias que se divulgan, cosa que es totalmente falsa, no hay ningún tipo de miedo por la gente, siguen habiendo turistas, la isla llena de turistas, eso por un lado; y por el otro, la adaptación futbolística, bien, ha sido un shock un poco para la familia, ya que yo vengo con dos hijos y mi mujer, que no había salido de Suiza toda su vida, entonces la adaptación es más un poco familiar que futbolística. 

Últimos partidos de Quintillà
Últimos partidos de QuintillàFlashscore

En lo deportivo, es un juego mucho más lento, justamente por el calor también, hace muchísimo calor, entonces los equipos no pueden jugar al ritmo que juegan los equipos más centroeuropeos, vamos a decirlo así, y es un mercado mucho más veterano. Entonces, si juntas los dos factores, el tiempo con la veteranía, te resulta un juego mucho más lento, mucho más encarado a sin balón y estar juntitos, al 4-4-2 en línea, y, viniendo de Suiza, que es un juego mucho más directo y mucho más rápido, un poco a lo alemán, la adaptación aquí es relativamente fácil, porque si fuera al contrario, ahí ya sería lo difícil.

También me han hecho el grupo de capitanes, así que bastante bien, lo negativo es que empezamos mal la temporada, porque es un equipo que acaba de subir de segunda división y tenemos bastante talento, pero, evidentemente, la adaptación a la liga es lo que hay, y empezamos los dos primeros partidos jugando bastante mal, ya hubo rumores de que echaban al entrenador. 

Aquí en Chipre pasa mucho, yo creo que también todos lo sabréis, que cambian a entrenadores a los dos partidos que se pierden, pero, bueno, ganamos y el entrenador sigue.

Quintillà, con su equipo en Chipre
Quintillà, con su equipo en ChipreAndreas Polykarpou

Un entrenador que es uno de la colonia española que hay, es Ángel López, pero además están por ahí varios jugadores como Darío Póveda, Artiles, Sergio González –que estuvo en el Leganés–, el portero Alberto Varo, lo que ha facilitado la adaptación, supongo. 

Sí, la adaptación la tengo muy fácil en el vestuario también, yo hablo francés y hay también cuatro franceses, los chipriotas son muy buena gente, son gente que aceptan mucho, yo creo que están muy acostumbrados también a que haya mucha gente de fuera, al ser una isla turística, y aceptan mucho a los jugadores internacionales, y evidentemente al tener tantos españoles en el equipo ayuda un montón, y justamente el entrenador, que es español, pues imagínate, la comunicación es muy muy directa, y te diría que es la mejor comunicación que he tenido con un entrenador en toda mi vida, y eso es de agradecer. 

Ha comentado que la temporada ha comenzado un poco complicada, pero ¿qué objetivos se marcan de cara al curso que justo acaba de empezar? 

Al ser un equipo que acaba de subir de segunda, el primer objetivo es el mantenerse, ese es el primer objetivo. Con el equipo que se ha hecho y con la pretemporada que hemos hecho, que hemos ganado casi todos los partidos, y cómo hemos jugado, el feeling que ha dado el equipo, nosotros estábamos hablando de estar entre los primeros seis. 

Evidentemente, nos ha dado un golpe de realidad la liga, y ahora ya estamos todos más asentados, y vamos partido a partido, no vayamos a motivarnos demasiado, y vamos a respetar primero a la liga, y a los equipos que ya llevan muchos años aquí. Entonces, el primer objetivo es la salvación, y después, partido a partido, pues ya se verá. 

Pues Jordi, muchísima suerte en esta aventura chipriota. 

Muchas gracias, un placer.

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